CHILE NECESITA EL CENTRO

LA FUERZA DEL PENDULO Y EL JUSTO MEDIO, SON DOS TEMAS QUE PROVOCARON BASTANTE DIALOGO EN NUESTRA PAGINA..( www.prid30.bligoo.com .. HOY EL TEMA ES DESARROLLADO CON MUCHA PROFUNDIDAD POLITICA, POR NUESTRO ABANDERADO ADOLFO ZALDIVAR.

EN EL PENDULO, LA VERDADERA FUERZA ESTA EN EL CENTRO, EN EL JUSTO MEDIO.

"De todos los daños el mas silencioso y dañino es la POLARIZACION producida por el Sistema Binominal, el cual nos tiene divididos en dos extremos"

GERMAN SILVA- A DIPUTADO - DISTRITO 30

adolfo presidente1.JPG

CHILE NECESITA EL CENTRO

 

Por  lógica del Sistema binominal y   herencia del régimen anterior, las fuerzas políticas tendieron a agruparse en dos grandes tendencias.

Esto significó un cambio con los tradicionales 3/3.

Los exegetas de la Constitución del 80 y los realpolitik de la Concertación, creyeron que la división entre 2 grandes fuerzas sería para siempre.

La seguridad de éstos  se  fundó  tanto en  la eficacia en el ejercicio del poder, como que  la estabilidad política  está mejor garantidos  por la existencia de 2 grandes coaliciones que por los tradicionales 3/3.

Si a lo anterior se agrega, sobretodo para la coalición gobernante,  lo que significa repartir cupos parlamentarios, cargos de gobierno a todo nivel y otros   cálidos beneficios  del poder,  las dos grandes coaliciones parecían destinadas a regir el tercer milenio entre nosotros.

Sin embargo, todo cambia y la realidad política no está exenta. Al contrario, la historia es el mejor ejemplo de que nada  es eterno o para siempre. Todo en la vida es esencialmente mutante y ahí está su gracia. Y por cierto,   la Concertación  y  la Alianza  no  pueden escapar de esta realidad.

Y, eso es lo que ha estado ocurriendo entre nosotros.

En la Alianza al comienzo sus relaciones fueron tirantes y competitivas, para luego ceder al ímpetu de la UDI y al legado de Jaime Guzmán con el mundo popular y la pobreza. Ahora, como ironía del  poder, se alejan de ese mundo para ser liderados por el más conspicuo representante de la concentración de la riqueza.

Por su parte, al comienzo la Concertación fue hegemonizada por la DC, pero su dirigencia salvo contadas excepciones y por diversas motivaciones fue cediendo paulatinamente espacio  y poder  a una izquierda ?renovada? para profundizar el modelo neoliberal.

Después de 20 años, prácticamente la DC  ha cedido  todo el campo a las fuerzas  de izquierda y se alejó de todas sus visiones de progreso social.  Al comienzo la DC era  2/3 de la  Concertación, hoy es menos de  1/3.  Pero lo más grave es  que la DC ha dejado de representar el centro político.

Se nos dirá que no es así, porque el candidato presidencial es demócrata cristiano. ¿Pero, a que precio?  Prácticamente ha cedido en todo o está dispuesto a hacerlo. Se allanó a considerar el aborto terapéutico y acepta un acuerdo con el Partido Comunista  para elegir parlamentarios, aduciendo cándidamente que es meramente electoral.

El centro político  en Chile, ha quedado entregado a su suerte y esto se veía venir hace tiempo.

Nosotros nos hemos rebelado contra  quienes se decían ser los representantes del centro político.

Por eso, que hoy queda clara la validez y vigencia de nuestra decisión de enfrentar a la dirigencia de la Concertación.

Nosotros creemos que el centro político tiene que tener una expresión y definición clara y realmente representativa en lo político, económico social y valórico. Esto es condición esencial para la estabilidad  y desarrollo integral del país.

Somos el centro político en Chile.

Por eso hemos aceptado el desafío presidencial. Lo hacemos para levantar un discurso que nos lleve a implantar una auténtica economía  social de mercado,  que  se traduzca en  la participación de cientos de miles de pequeños y medianos empresarios   en conjunto con grandes empresarios. Que se asegure la competencia en beneficio de los consumidores y que el crecimiento del país traiga aparejado una buena distribución del ingreso. Donde la libertad sea ejercida  por todos con responsabilidad a todo nivel y en todos los campos.  Donde la clase media tenga seguridad, dignidad y trabajo estable. Y los trabajadores participen de las utilidades en sus empresas. Donde se echen las bases  para una auténtica regionalización y finalmente, donde se avance con políticas de clara reconciliación y reencuentro entre los chilenos y se rescate el sentido histórico político del plebiscito del 5 de octubre de 1988. Donde no hubo vencedores ni vencidos, ganó Chile.

Estamos conscientes  que tenemos un gran desafío. Al mismo tiempo, estamos seguros que se abrirá  el espacio para la consolidación  de un nuevo referente político de un centro humanista, amplio y moderno, con proyección presidencial y con representación parlamentaria propia. Esto será un gran logro  y lo más determinante  que nuestro testimonio  y el de los 5 diputados que renuncian a las comodidades y seguridad del poder, servirá para que las futuras generaciones  vuelvan a creer en la política.

Porque somos el centro estamos  con el pueblo y con Chile.

 

 

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar